Convocatoria de la CAT, Coordinadora Argentina de Trabajadores y Trabajadoras, a la Asamblea del Primero de Mayo.

Por un reagrupamiento clasista, anticapitalista y antimperialista de la clase obrera y el pueblo.

El primero de mayo es el día internacional de reafirmación de la lucha de las trabajadoras y los trabajadores contra el sistema de explotación capitalista y el saqueo de los bienes comunes. Hoy como ayer, resultan irreconciliables los intereses de la burguesía y l@s trabajador@s, por lo que frente a la agresión de la patronal transnacional, l@s trabajador@s nos organizamos y luchamos reivindicando el internacionalismo y la solidaridad entre trabajador@s del mundo.

Transcurridos más de un siglo desde el Primero de Mayo de 1886 verificamos la continuidad, profundización y extensión de los dramas sociales, de la explotación, el hambre, la exclusión social, las guerras y la destrucción del medio ambiente producidos por los capitalistas y el imperialismo. La etapa imperialista del capitalismo agudizo los rasgos de una sociedad profundamente desigual, con mayores niveles de explotación de l@s trabajador@s y mayores ganancias logrando la cada vez mayor concentración y centralización del poder económico y político en muy pocas manos.

Las burguesías mundiales asociadas y amparadas por los principales Estados y Organismos internacionales del sistema capitalista son las causantes de esta política depredadora. Constituyen en su conjunto el sujeto de la dominación capitalista. Se presentan como los productores de la riqueza y pontifican que el desarrollo tecnológico representa el fin del trabajo, por lo que demandan regresivas reformas laborales y previsionales en busca de mayores tasas de ganancia.

De allí las idílicas propuestas por la innovación, la robotización y el trabajo remoto o a distancia, que agrava y potencia la explotación. Pero, más allá de todas las mentiras vociferadas por la burguesía, somos nosotr@s l@s trabajador@s los que creamos todas las riquezas materiales y espirituales, los que con nuestro esfuerzo producimos las casas, el petróleo, el carbón, las medicinas, las ropas, los autos, la comida, los barcos, el conocimiento, la cultura, los que producimos toda la riqueza, y es justamente por eso que nos corresponden por derecho, todos esos bienes y una vida justa.

La producción de la riqueza es social, producto del trabajo human@, el desarrollo tecnológico y la creciente productividad están derivados de la fuerza de trabajo. Pero a pesar de que todas esas riquezas alcanzan para solucionar largamente los problemas del mundo y obtener la vida digna que nos merecemos, se nos niega, por la ciega ambición de la máxima ganancia del capitalismo.

Como una muestra más de la barbarie capitalista con la pandemia se develó el carácter deshumanizante de la lógica del capital, que mercantiliza la producción y comercialización de las vacunas, esenciales para la vida. Pero también se hizo evidente el papel fundamental de las trabajadoras y trabajadores del mundo para mantener la producción de bienes y servicios que hacen posible la vida cotidiana.

No solo somos la inmensa mayoría de la humanidad, somos también, el motor de la economía, de la historia y de la transformación social. Nuestro país no escapa a los acontecimientos del mundo y sus realidades. Nuestra lucha, la lucha de l@s pobres, de l@s trabajador@s se enraíza con el mismo surgimiento de la patria, de las luchas por la independencia, de las conquistas de derechos sindicales, de la pelea por las libertades democráticas.

Siempre enfrentando a las oligarquías explotadoras aliadas a los imperialismos de turno, esas que aún hoy nos condenan al atraso y la dependencia. En lucha sin cuartel contra los monopolios transnacionales que, asociados a oligarquías, políticos vendidos, cipayos de todos los pelajes y promotores de golpes de Estado, se han ido adueñando paulatinamente de nuestros recursos económicos y nuestro territorio nacional. A los sectores populares nos empujan a niveles de sobrevivencia, con desocupación alarmante, hambre en cada vez más extensas franjas de la población, pobreza y exclusión social que no tienen antecedentes en nuestra historia.

Los sectores del privilegio y la anti Patria no solo se apropian de la riqueza social, sino que, al mismo tiempo, ponen en crisis a todo el sistema de representación política, jurídica y social en su búsqueda de “reformatear” la democracia liberal en un sentido reaccionario, elitista y autoritario.

Hoy resulta imperioso, para revertir la dramática situación que estamos viviendo, reagrupar con un nuevo horizonte, a todos aquellos que dan la pelea día a día por sus derechos, a todos los que no se resignan al sálvese quien pueda y al posibilismo, a los que, afirmándonos en las mejores tradiciones de lucha del movimiento obrero y popular, no estamos dispuestos a hipotecar el futuro, la soberanía, el hábitat y la dignidad.

Hoy es imprescindible construir la fuerza social y política capaz de hacer valer los derechos de l@s trabajador@s y el pueblo. Trabajadores y trabajadoras de las más diversas vertientes políticas e ideológicas de carácter antiimperialistas y anti monopólicas tenemos por delante la tarea de luchar unidos contra toda forma de neoliberalismo y contra el sistema capitalista, por la Liberación Nacional y Social de nuestra Patria, por la Soberanía Política y la Justicia Social. Por eso es que hoy, la unidad del movimiento obrero y popular se constituye en el factor decisivo para la construcción de la herramienta política de la clase trabajadora que haga realidad el mandato histórico de liberación nacional y social de la patria y el pueblo.

Convocamos al ASAMBLEA a desarrollarse el sábado 1 de mayo de 2021 desde las 9 horas.

¡VIVAN LAS/OS TRABAJADORAS/ES DE TODO EL MUNDO!
¡VIVAN LAS LUCHAS DE LOS PUEBLOS!
¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!

Para acceder al link de enlace escribir al e. mail: lacarloschile@gmail.com

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