Declaración por el Primero de Mayo ¡POR EL REAGRUPAMIENTO OBRERO Y POPULAR!

Los pueblos del mundo sufren la Pandemia, sumando ya sucesivas olas expansivas con millones de
muertos en todo el planeta. La tragedia humanitaria provocada por el COVID19 se da un contexto
de crisis mundial del sistema capitalista. El gran capital concentrado prioriza sus ganancias,
sacrificando las vidas de las/os trabajadoras/es, al tiempo que aumentan sus ganancias
precarizando las condiciones salariales y laborales de los pueblos. Claramente los ricos son más
ricos y las/os trabajadoras/es somos más pobres. Nuestra afirmación resulta evidente con la
comercialización de vacunas, en donde los laboratorios transnacionales se apropian de recursos
públicos de investigación científica para comercializar patentes en tiempos en que debieran
socializarse para resolver la emergencia social de la crisis sanitaria. Es que la Pandemia es funcional
a la reconversión y restructuración regresiva del capitalismo mundial para intentar superar una
crisis de arrastre desde 2007/09.

La reestructuración de las relaciones de explotación opera sobre una base tecnológica para el
aumento de la productividad del trabajo y los niveles de explotación, al tiempo que se pretende
recortar o eliminar la organización sindical de las/os trabajadoras/es. Entre otras modalidades de
ampliación de la explotación acuden al teletrabajo y la economía de plataforma, lo que contribuye a
una mayor precariedad laboral, baja de los salarios y profundización de la discriminación hacia las
mujeres, la juventud y potenciando la pobreza. Son las formas actuales para recuperar las
ganancias, manifestadas como un fuerte ajuste sobre las/os trabajadoras/es. Estamos describiendo
lo que acontece en el país y en el mundo, con tensiones en política que se expresan en la disputa
por la hegemonía mundial del capitalismo, que en la Argentina supone definir quién gobierna el
orden capitalista. Por eso se multiplican las agresiones imperialistas sobre Cuba, Venezuela y
cualquier intento de construir alternativa en contra y más allá del capitalismo. El gasto militar
acrecentado, el belicismo y la agresión imperialista es parte sustancial del incremento de la
explotación y el saqueo sobre los bienes comunes, la especulación y dominación financiera con
impacto sobre nuestros cuerpos y la Naturaleza.

La realidad de ajuste se verifica en la baja recurrente de la capacidad de compra de los ingresos
populares, sean salarios, jubilaciones o planes sociales, a contramano de una inflación que resuelve ingresos de los sectores más enriquecidos, que con sus mecanismos de expoliación subordinan al
conjunto social a sus mezquinos intereses, vía fuga de capitales por cancelación de deuda, remesas
de utilidades al exterior o compra de activos externos, entre ellos el ahorro en divisas.

El resultado es la extranjerización y concentración del capital, que se verifica en la consolidación de
un modelo productivo y de desarrollo dependiente, sustentado en el agro negocio, la mega minería
de exportación, por lo que prorrogan la concesión del Río Paraná, forma de subordinación y pérdida
de la soberanía sobre nuestros ríos y territorios y se completa con la subordinación a los intereses
de las petroleras globales, principales beneficiarias de la depredación sobre hidrocarburos no
convencionales. La lógica de armaduría dominada por transnacionales marca el ritmo de la política
fabril en el país. Todo asociado a una lógica financiera especulativa en donde la hipoteca del
endeudamiento dirigida por el FMI se constituye en un mecanismo de expoliación y expropiación de
la riqueza socialmente generada en el país.

Por ello es que el ajuste y la reestructuración funciona mientras se disputa quien gobierna el
capitalismo local, lo que convoca a construir alternativa política. Es un desafío mundial, regional y
local para el movimiento obrero y popular, que exige en primer lugar una dinámica social
organizada y movilizada detrás de una estrategia de poder popular para transformar la realidad.
Hay que terminar con la ortodoxia neoliberal, pero también con la ilusión neo-desarrollista de
reforma capitalista. Las trabajadoras y los trabajadores necesitamos instalar en la sociedad una
fuerza social y política para la transformación, por lo que sostenemos la necesidad en este Primero
de Mayo del reagrupamiento del movimiento obrero.

La actualización del salario mínimo es una burla y se intenta poner techo a unas paritarias que
asocian a la patronal, al gobierno y a la burocracia sindical. Es visible la baja de los salarios y el
empobrecimiento de la población, cercano al 50% y que en menores se eleva al 60%. Por ello es
que exigimos paritarias libres, sin techo y un salario mínimo acorde a la Canasta Básica Total, con
jubilaciones equivalentes. La inflación es un mecanismo de distribución regresiva del ingreso por lo
que pretendemos una acumulación de poder popular que permita luchar por la reducción de la
jornada laboral, la mejora de los ingresos populares y las condiciones de salud y de trabajo en
contra de los intereses empresariales.

Somos conscientes que nuestra lucha reivindicativa necesita contactar con otras manifestaciones de
la lucha popular para articular una fuerte acción política y social contra la iniciativa de la
dominación manifestada por la articulación del Estado, las patronales y las burocracias sindicales e
intelectuales que manipulan la conciencia social. Con autonomía estamos desafiados a construir
movimiento obrero y popular para intervenir en la distribución progresiva del ingreso y de la
riqueza.

Por eso reclamamos:
• Aumentos de los ingresos populares, salarios, jubilaciones, planes, desde el mínimo para
satisfacer la canasta básica total. Rechazar el salario mínimo dispuesto por las patronales, la
burocracia sindical y el Estado. Paritarias libres y sin techo. Reducción de la jornada laboral sin
afectar ingresos.
• No al ajuste sobre los derechos sociales en educación, salud, alimentación y por eso
recomposición de fondos suficientes para atender las necesidades de alimentación, salud,
educación y derechos de la población empobrecida.• Suspensión inmediata de las patentes y campaña de vacunación masiva en el país, la región y en
el mundo.
• Eliminación de la concesión privatizadora sobre el Rio Paraná y cambio del modelo productivo en
la producción y circulación de bienes y servicios sustentado en la soberanía. Eliminar el Decreto
949/20 de continuidad de continuación de la concesión.
• Suspensión de los pagos de la deuda pública y convocatoria a una auditoria con participación
popular para denunciar la deuda odiosa, ilegítima e ilegal, especialmente la asumida en 2018 con el
FMI.
• Solidaridad internacional con las luchas de los pueblos por la soberanía y en contra de la
explotación y el saqueo sobre los bienes comunes.
• Convocar a un Acto de la Coordinadora para el próximo 29 de mayo en conmemoración del
Cordobazo y que amplíe y avance la construcción de la C.A.T.

Las/os trabajadoras/es que sufrimos las consecuencias del orden capitalista estamos convocados a
superar los límites en la visión y la acción que impone la articulación del poder para restringir
nuestros derechos y consolidar la explotación y el saqueo. Tenemos y debemos pensarnos en
términos de movimiento obrero y popular y conformar una nueva organización que incluya a todos
los excluidos y a todas las luchas anticapitalistas de género, por el hábitat, la autogestión y los
derechos humanos. Una nueva organización que rompa con la institucionalidad burocrática sindical
subordinada a las patronales y al Estado, con disposición a la unidad de los que luchan y la
confrontación en contra del poder y por la construcción de una sociedad sin explotación.

Dado en la Argentina el 1 de mayo de 2021

COORDINADORA ARGENTINA DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS. CAT

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