La variable de ajuste siempre son las y los trabajadores.

Por HUGO ANTONIO BLASCO

Una nueva muestra de cómo desde distintos sectores políticos claramente antiobreros se utilizan los recursos, propiedad de las y los trabajadores, con mezquinos fines electoralistas.

El Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires es el organismo público no estatal responsable de otorgar jubilaciones y pensiones y de realizar los pagos de los haberes correspondientes a las trabajadoras y los trabajadores del Estado bonaerense.

El sistema previsional bonaerense es solidario, intergeneracional, móvil. Pero para que eso sea posible debe tener el IPS una administración sana. Y no sujeta a los requerimientos de la política ni a los dictados de los organismos internacionales de crédito (FMI, Banco Mundial). Debe ajustarse a lo que señala la ley que lo creó y a sus actualizaciones.

Siempre tuvo balances superavitarios. O casi siempre. Una primera excepción lo constituye el período en el que era presidente del Instituto Horacio Rodríguez Larreta, en tiempos de Carlos Ruckauf como gobernador. Y la segunda oportunidad, que está padeciendo hasta hoy, fue con la presidencia del ex-secretario general de Boca Juniors y candidato a presidir dicho club, Cristian Gribaudo, durante la gobernación de María Eugenia Vidal.

¿Casualidad? Obviamente que no. En el primer caso se trató de las jubilaciones masivas de quienes se beneficiaron con las llamadas “jubilaciones anticipadas”. El IPS dejó de percibir aportes importantes durante años de trabajadoras y trabajadores con mucha antigüedad y salarios superiores para ser reemplazados por ingresantes (sin antigüedad y bajos salarios) o directamente por contratados mediante los llamados “contratos basura”.

En el segundo caso (Vidal) se trató de jubilaciones masivas sin los reemplazos correspondientes o con los mismos efectuados por medio de contratos de locación de obra, tributarios de la ANSES. Es decir que se trató de personal del Estado provincial aportante de la ANSES, y no del IPS.

El objetivo en ambos casos bajo las presidencias de representantes del PRO (junto a otros de la UCR, la Coalición Cívica y el Frente Renovador) era el mismo: reducir la planta de personal del Estado y fundir al IPS, para justificar su adscripción al sistema jubilatorio nacional, viejo anhelo de todos los gobiernos.

En estas horas se puede tomar nota de un proyecto del senador radical por la primera sección electoral Emiliano Reparaz. Propone allí que al personal de salud de la Provincia en condiciones de jubilarse le sean acreditados doblemente los aportes de los años 2020 y 2021. Como una forma de reparación ante la pandemia.

La pregunta es: ese dinero que no entró y nunca va a entrar a las arcas del IPS ¿Quién lo pondrá? ¿El resto de las trabajadoras y los trabajadores provinciales? ¿Aumentar el déficit para justificar la liquidación del IPS? ¿No sería más justo pagar salarios dignos a las compañeras y los compañeros que se desempeñan en el ámbito de la salud y terminar con los homenajes hipócritas para quienes ponen el cuerpo y la vida todos los días?

La campaña electoral empezó y picaron en punta los que desprecian a todo lo que sea estatal y a las y los trabajadores, sin distinción de gremios. Hay que tenerlo presente.

Hugo Antonio Blasco. Secretario general de la Federación Judicial Argentina-

Coordinador general de La Carlos Chile

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