Declaración de la Corriente Carlos Chile “Los caminos de la Unidad”

Declaración de la Corriente Carlos Chile “Los caminos de la Unidad”

El compañero Pablo Micheli, Secretario General de la CTA. Autónoma, ha difundido un documento cuyo eje central consiste en un llamado a la unidad del movimiento obrero; con un paso previo de unidad de las tres expresiones de la CTA que hoy existen. 
Desde la Corriente Sindical Carlos Chile coincidimos en privilegiar el tema de la unidad de las trabajadoras y los trabajadores. Es una necesidad urgente e imprescindible para lograr las reivindicaciones y las respuestas a las diversas demandas del conjunto del movimiento obrero y popular. 
Para nosotras/os, el tema de la unidad del movimiento obrero y popular se constituye en una tarea histórica y estratégica, que debe ser vivenciada en la práctica cotidiana, tanto en los ámbitos asamblearios como en la disputa en los lugares de trabajo o en la lucha en las calles. 
Como bien señala el compañero Pablo, en los últimos años la fragmentación o la unidad de las/os trabajadores estuvo determinada por los diferentes posicionamientos políticos frente a los diferentes gobiernos de turno que se sucedieron en el país. Sin embargo, queremos señalar que estas oscilantes posturas, tuvieron y tienen anclaje en concepciones ideológicas y políticas existentes antes de los cambios de administración gubernamental. 
Son diferencias que se expresaron no sólo en los últimos años de este ciclo constitucional, sino que expresan una larga historia que podemos visibilizar en los años 60 y 70. Para que se entienda, remitimos a las fracturas políticas y organizativas con la CGT de los Argentinos en 1968 y más cerca con el surgimiento de nuestra CTA en los 90´. 
Las rupturas y las unidades son políticas
Las rupturas, primero con la CGT a comienzos de los 90´, luego de la CTA en 2010 y en 2016, sin considerar ámbitos provinciales que no se referencian en ninguna de la CTA con expresión nacional, fueron producto de diferencias en la forma de entender la práctica sindical, el papel histórico de las trabajadoras y los trabajadores y sobre todo las formas y modos de construir una estrategia de poder para la disputa política en la perspectiva de emancipación de la clase trabajadora. 
Uno de los temas centrales de aquellas rupturas, primero con la CGT y luego en el proceso de la CTA, es la autonomía de los trabajadores frente a los gobiernos, las/os patrones y los partidos. Desde la Corriente Sindical Carlos Chile enfatizamos la defensa de la autonomía frente al Estado, las/os Patrones y los Partidos Políticos, lo que no significa prescindir de la política y del análisis del contexto político. 
Sustentamos la autonomía como clase para impulsar un programa de acción sindical, social, cultural y político que promueva la profunda transformación del orden socio económico. Somos conscientes que el rumbo estratégico es en contra del capitalismo y por el socialismo, lo que requiere un enorme trabajo político y cultural, que tiene punto de partida en la unidad popular, que supere obstáculos en la actual coyuntura histórica. 
Vivimos un momento de mucho debate en la construcción de la unidad, que no puede soslayar el ajuste en curso, derivado de la ofensiva del capital contra el trabajo. Un ajuste que se manifiesta en la suspensión de la movilidad de los salarios de las/os jubiladas/os; el congelamiento de los salarios de las/os trabajadoras/es estatales; el preocupante ascenso de los despidos y suspensiones, tanto como la suba de precios que afecta a todos ingresos populares acrecentando la pobreza. 
Al mismo tiempo que se ajustan los de abajo, se concede a las patronales y al poder económico con los acuerdos por el canje de una deuda odiosa, ilegal e ilegítima que debiera investigarse con participación popular. Pero también se cede con la estafa de Vicentin ante la presión de la oposición política de la derecha y no se presenta al Congreso el proyecto de impuesto a las grandes fortunas. 
Muchos dirigentes sindicales callan ante este ostensible ajuste, y no es la primera vez. Callan por subordinación al proyecto político en el gobierno, y ese silencio limita las posibilidades de la unidad, incluso la mínima articulación que supone la unidad de acción. Ni hablar de cerrar filas en la unidad orgánica que se sugiere, cuando alguno de los convocados propone el retorno a la CGT. 
Sostenemos que todo dirigente sindical y popular tiene derecho a explicitar su afinidad y filiación partidaria, pero esto no habilita a posponer el reclamo, las protestas y la lucha de las trabajadoras y trabajadores, incluso más allá de las organizaciones sindicales y las Centrales existentes. 
Luchar por el reagrupamiento del movimiento obrero
Desde la Corriente Sindical Carlos Chile sostenenos que los principios esenciales que dieron origen a la fundación de la CTA siguen vigentes. El movimiento obrero y popular es mucho más que la organización sindical tradicional y lo conforman también las organizaciones territoriales y sociales que dan la lucha por el trabajo, la educación, la salud, la vivienda, el hábitat, las organizaciones feministas y por la diversidad sexual, los organismos de derechos humanos, ecologistas y variadas formas que asume el movimiento popular en nuestro tiempo. 
La Corriente Sindical Carlos Chile se compromete en recorrer los caminos de la unidad y por eso, hace tiempo que proponemos el necesario reagrupamiento del movimiento obrero y popular. Sustentamos un proceso de unidad que no se esfume con los cambios de gobierno, por eso promovemos un reagrupamiento contra el capitalismo, con capacidad de potenciar el programa contra el colonialismo, el imperialismo, el patriarcalismo, toda forma de discriminación y racismo, en un camino para construir la nueva sociedad sin explotación. 
Proponemos una unidad sólida desde un programa clasista, que facilite la más amplia unidad de acción, incluso una unidad orgánica plural, que recoja distintas tradiciones de lucha e identidad clasista y combativa, anclada en formas democráticas de representación proporcional y decisión asamblearia de las trabajadoras y los trabajadores, que estimule la libertad y la democracia sindical. Estamos por la unidad en contra del ajuste y por la emancipación de las trabajadoras y los trabajadores.
Buenos Aires, 23 de agosto de 2020
Firman: Julio Acosta, Hugo Blasco, José Luis Ronconi, Beatriz Rajland, Sebastián Farías, Manuel Gutiérrez, Carla Rodríguez, Néstor Jeifetz, Carlos Perusini, Marcos Perusini; Marisol Cirano; Guillermo Díaz, Marcos Wolman, Julio Gambina, José Lualdi, Carlos Ordoñez, Angel D’Amico.