UNIDAD DE LOS TRABAJADORES PARA RESISTIR EL AJUSTE PATRONAL SUSPENSIÓN DE PAGOS E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA PÚBLICA

UNIDAD DE LOS TRABAJADORES PARA RESISTIR EL AJUSTE PATRONAL SUSPENSIÓN DE PAGOS E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA PÚBLICA

El oficialismo y la oposición de derecha celebran el acuerdo por el canje de la deuda pública de la
Argentina, incluso imaginan que el país podrá volver al mercado de crédito mundial y podrá
receptar inversiones externas para la reactivación de la economía.
No es más deuda lo que el país necesita, ni inversores externos que exploten nuestra fuerza de
trabajo ni protagonicen el saqueo de los bienes comunes. Se requiere una política autónoma, por la
independencia, contra el capitalismo y el imperialismo.
La Corriente Sindical Carlos Chile insiste en que nada hay para festejar y que debemos continuar
con la campaña popular por la suspensión de los pagos y la investigación de la deuda pública.
Esa es la base para pensar en una política a favor de nuestro pueblo, por lo que así como nosotros
luchamos y nos organizamos para que perdiera el macrismo en las elecciones del año pasado, nos
organizamos y luchamos en defensa de los intereses de las trabajadoras, los trabajadores y el
conjunto de nuestro pueblo.
Acuerdo para el ajuste
Con el acuerdo suscripto con los Fondos Financieros se da por hecho que se hará el canje de los
65.000 millones de dólares de deuda bajo legislación extranjera, lo que habilita al canje de la deuda
de legislación nacional por unos 42.000 millones de dólares, con ley que aprobó por mayoría amplia
el Congreso. Desde esa hipótesis imaginan un rápido acuerdo con el FMI por desembolsos de
45.000 millones de dólares.
Suponen “arreglado” el tema deuda, postergando vencimientos para futuras administraciones, claro
que, avanzando en ajustes y reestructuraciones regresivas en materia laboral y previsional, tal
como indica el acuerdo con el FM y ocurre de hecho con aumento del desempleo, la precariedad
laboral y la indigencia y pobreza.
Si bien se postergan pagos hacia próximos turnos gubernamentales, igual caen vencimientos de
deuda desde el 2021 que afectan recursos demandados por los sectores más afectados por la crisis
recesiva en curso.
Lo que está en discusión es más o menos la mitad de una deuda por 323.000 millones de dólares.
Gobierno y oposición de derecha subestiman el resto de la deuda, ya que es con organismos del
Estado, entre ellos los recursos que gestiona la ANSES, el Fondo de Garantía de sustentabilidad,
cuyo 75% de unos 38.000 millones de dólares están colocados en títulos y préstamos al Estado.
El tema de fondo, la hipoteca del endeudamiento sigue presionando para un ajuste eterno y una
organización económica social según solicitan los capitales más concentrados. Como señalamos, la
realidad nos devuelve rebajas de salarios, suspensión de paritarias, flexibilización y regresivas
condiciones laborales.
Todos los gobiernos desde 1983 reestructuraron deuda y el problema sigue potenciando la
dependencia y augurando ajuste tras ajuste, mientras la deuda crece y se multiplica para
condicionar la economía en beneficio de los poderosos.
La lucha por la suspensión e investigación de la deuda pública continúa vigente. Este acuerdo no
otorga señales a favor de los sectores populares.
Aún con política social compensatoria, insuficiente, por cierto, el accionar oficial resulta impotente
para impedir la ofensiva de los monopolios contra las/os trabajadoras/es; el capital continúa
diseñando un orden social funcional a sus intereses.
La desigualdad y la injusticia se profundizan, con precios en aumento, caso de los combustibles, y
el impuesto a los ricos continúa cajoneado. No alcanza con administrar el Estado orientado hacia
políticas que sugieren distribucion del ingreso.
El Poder del Capital se sustenta y reproduce en la subordinación y explotación de las/os
trabajadoras/es. Si no se confronta con la lógica e intereses del capital no existirán posibilidades
reales de dar respuestas a las demandas populares: Trabajo, Educación, Salud, Vivienda.
Los sectores del poder económico y político reconocen la importancia del acuerdo con los
acreedores externos; y ya quieren ir garantizando que las posibilidades del acuerdo deben
favorecer las inversiones y las exportaciones de los grandes grupos financieros y económicos.
Por su parte el gobierno anuncia un aumento por decreto ente el 6 y 9% para los jubilados y
nuevos incrementos de los combustibles.
Las patronales aliadas con la burocracia sindical discuten reformas que bajen aún más el “Costo
Laboral”. El rechazo a la reglamentación de la Ley de Teletrabajo ejemplifica sus intenciones.
Son tiempos para luchar y organizarse
Son momentos decisivos que definirán las condiciones de vida de nuestro pueblo para el presente y
el futuro.
Es tiempo de Lucha y Resistencia contra el Ajuste. Es tiempo de acelerar la organización clasista,
combativa, autónoma de las/os trabajadoras/es para frenar esta renovada ofensiva del Capital
sobre los trabajadores.
Es tiempo de superar la fragmentación y división popular, impulsando la Unidad de Acción en
defensa de nuestros derechos, en la construcción de una Alternativa de Poder Popular.

República Argentina, 11 de agosto de 2020